Las botellas que descorchamos hoy llevan un nombre gigante: Amarone. Y eso que su historia comenzó con un error, con un barril de Recioto della Valpolicella “scampà” (que significa olvidada en dialecto véneto) por el bodeguero. Como pasó mucho más tiempo fermentando en el barril, el sorbo dulce del Recioto se volvió más seco, más amargo (de aquí su nombre), pero sin perder el cuerpo y el dejo largo de un vino de pasas. De Quintarelli a Allegrini, a mejor selección de Amarone para ti que sabes de vinos buenos.

Otro promo